10 consejos para comprar gafas infantiles

Si con el inicio del nuevo curso escolar detectas la necesidad de comprar gafas para tu hijo, aquí tienes 10 útiles consejos:

1. Graduación de la lente

La receta del oftalmólogo y el consejo del óptico deben estar siempre presentes en la elección de las gafas de nuestro hijo. Antes de empezar a buscar las monturas, consulte con los profesionales de la visión. Si la receta requiere lentes con mucha graduación para corregir la visión de nuestro hijo, los cristales tendrán un espesor mayor. Si bien es cierto que hoy en día existen procesos de producción que nos permiten reducir el espesor de la lente, hay que tener en cuenta que a mayor reducción, mayor precio.
Recordemos que la finalidad última de la gafa es corregir la visión. Sin el diagnóstico correcto, no conseguiremos que nuestro hijo vea correctamente.

2. Los reyes de la moda

Ya pasen a ser usuarios de gafas a tiempo completo o parcial, la primera reacción de los niños suele ser desfavorable, especialmente la primera vez que les toca elegirlas. Generalmente, los niños suelen sentirse más cómodos con gafas cuando se les permite elegir sus propias monturas. A cierta edad su hijo tratará de evitar cualquier montura que conside “pasada de moda”. Usted como padre debe tratar de ofrecer una orientación sutil, y poco a poco descartar aquellas gafas menos adecuadas.

Hemos de tener en cuenta que el objetivo real es conseguir que su hijo utilice las gafas. Hay ciertas características, tanto de los cristales como de las monturas, que podemos resaltar para inspirar a un niño. Las gafas que llevan papá y mamá, cristales mágicos que se oscurecen con la luz (fotocromáticos), o con poderes especiales para ver muy lejos o muy cerca, las gafas flexibles, personajes famosos como Harry Potter…

Niña con gafas

3.  Plástico Vs Metal

Las monturas de los niños pueden estan generalmente fabricados en materiales plásticos (también llamado “pasta”) o metal. La moda hace que al igual que sucede con los adultos en ciertas épocas se lleve más un material que el otro. Y como ya digimos no es inusual que los niños pidan unas gafas que se parezcan a las de mamá o papá.

En el pasado, las monturas de plástico fueron la mejor opción para los niños porque se las consideraba más duraderas, más ligeras y menos costosas. Sin embargo hoy en día, los fabricantes han incorporado esas características a las monturas metálicas. En el caso de que su hijo tenga la piel sensible, existen además monturas fabricadas con materiales hipoalérgenicos y extremadamente ligeras (titanio, tungsteno…). Estas monturas si bien incrementan su costo, garantizan el máximo confort.

A nivel estético, en graduaciones altas, las monturas de plástico, permiten disimular mejor el grosor de la lente. Las monturas metálicas por otro lado son más finas y están disponibles con montura completa o ranuradas (sin montura en la parte inferior), como consecuencia podríamos decir que son más discretas.

4. Un puente adecuado

Una de las partes más difíciles en la elección de la montura adecuada para un niño, es que la nariz no está plenamente desarrollada, por lo que es bastante común que la gafa se deslice hacia abajo. Las monturas del metal, utilizan generalmente unas almohadillas plásticas (plaquetas), que permiten un ajuste más individualizado. La mayoría de los fabricantes de gafas de pasta conocen este problema e incluyen puentes invertudos o anatomincos, asi que existen monturas plásticas que se adaptan mejor a las narices pequeñas.

Cada montura debe ser evaluada individualmente para asegurarse de que el puente encaja perfectamente, ya que si quedase espacio entre el puente y la nariz, el peso de las lentes haría que la gafa se deslizase.

Es importante que las gafas permanezcan en su sitio, ya que una vez elegida la montura, los cristales se cortan de acuerdo con una medida llamada “centro óptico”, esta medida es la que se encarga de corregir correctamente la visión cuando la gafa está correctamente colocada. Si la lente está desplazada su hijo no verá correctamente. Recuerde que su óptico es generalmente el mejor juez para determinar si una montura encaja correctamente.

En el caso de niños que no han desarrollado todavía tabique nasal, se aconsejan las monturas de silicona con “puente invertido”. Este tipo de montura a pesar de ser generalmente un poco menos favorecedora, garantiza una correcta sujección.

5. Terminales ajustables.

Los terminales son la parte de la gafa que envuelven la parte de atrás de la oreja. Su función principal es la de incrementar la sujección, ayudando a mantener las gafas en su sitio. Estos terminales deben ser ajustados por un profesional y regulados periodicamente para garantizar que su hijo está cómodo y las gafas equilibradas y ajustadas.

6. Varillas flexibles

Una característica recomendable es que la varilla utilice bisagras con muelle. Estas bisagras especiales permiten a las varillas flexionarse hacia el exterior, sin causarle ningún daño a nuestro hijo y manteniendo la integridad de la gafa . Aunque a veces incrementan el precio de la gafa, puede llegar a ser una buena inversión.
Los niños no siempre son cuidadosos al ponerse y quitarse las gafas y las varillas flexibles ayudan a prevenir roturas, ajustes frecuentes y costosas reparaciones. También son útiles si el niño se duerme con las gafas, o simplemente tiene un mal día jugando.

7. Material de la lente

Una vez que usted y su hijo estén de acuerdo en la montura ya sólo nos queda elegir el material de las lentes y sus tratamientos.

Existen tres tipo básicos de lentes:

  • Orgánicos
  • Minerales
  • Policarbonato

Si bien debe estudiarse cada caso particular, generalmente la elección debe hacerse entre las lentes orgánicas y las lentes de policarbonato. El cristal mineral es frágil ante golpes o caídas, es muy resistente al rayado pero se rompe con facilidad. Los niños suelen estar más expuestos a golpes y caídas, y sería muy peligroso para sus ojos.

Los policarbonatos y los cristales orgánicos son más ligeros y son prácticamente irrompibles. La desventaja principal es que son más sensibles al rayado.

Pida consejo en su óptica, y haga hincapié en la calidad y los tratamientos que tenga la lente. La calidad de la lente (y generalmente su precio) va de la mano de una mayor calidad de visión, una mayor tecnología y una serie de tratamientos complementarios.

Los tratamientos más comunes son:

  • Reducción: reduce el grosor de la lente
  • Endurecido: aumenta la resistencia al rayado (suele incluirse en cristales reducidos)
  • Antirreflejante: elimina una gran parte de los reflejos de la superficie de la lente

Nuestro consejo tanto en niños como en adultos, es añadir al menos el antirreflejante (en Japón, ya no se comercializan otro tipo de lentes), y el endurecido, ya que alargará la vida útil de nuestras lentes y reducirá el esfuerzo de nuestros ojos ante brillos y rayazos.

8. Gafas deportivas

El policarbonato es un material utilizado en lentes de seguridad y es irrompible. El inconveninte lo encontramos en las monturas de gafas convencionales, ya que no ofrecen una protección suficiente contra los objetos grandes, tales como pelotas.

Las gafas deportivas deberán ser envolventes y estar equipadas adecuadamente para proporcionar la mayor protección, de modo que consulte con un profesional de la visión antes de hacer una compra. Aunque parece contrario al sentido común, una gafa deportiva debe tener un mayor tamaño de lente, ya que cuando se produce un impacto, las gafas son empujadas hacia la cara. Con un tamaño de lente pequeño la lente golpearía en el borde de la cuenca del ojo, pudiendo dañar el globo ocular.

Niño con gafas

9. Garantías

Muchas ópticas ofrecen garantías para reemplazar las gafas sin cargo o por una pequeña cuota en caso de daños accidentales o cambios asíduos de los cristales. Considere la posibilidad de contratar dichas garantías, especialmente si su hijo es un niño muy activo o un usuario primerizo.

Tenga en cuenta, que no todas las garantía son iguales. Investigue a fondo los costos de reemplazo con y sin el plan de garantía. En general, si la garantía le cuesta menos o la misma cantidad que reemplazar una sola lente, vale la pena contratarlo. Recuerde que las lentes orgánicas sin endurecido se rayan con mucha facilidad, y que una lente mineral se romperá al caer al suelo.

10. Par de seguridad

Si usted también es usuario de gafas, entenderá perfectamente la impotencia que se siente al no poder ver correctamente. Es común que nuestros hijos tengan dos muñecos para jugar, dos pares de zapatos, ropa de verano e invierno… La visión en el mundo desarrollado ya no es un lujo, es una necesidad. Conviene recordar que ciertos repuestos o la fabricación de algunos cristales pueden tardar hasta un par de semanas. ¿Que sentiría si tuviera que andar descalzo durante ese tiempo?

Hoy en día podemos encontrar magníficas ofertas en cualquier óptica de nuestra ciudad para comprar una segunda montura o para cambiar los cristales de una montura antigua.
Una gafa deportiva e incluso una gafa de sol graduada son otras opciones que además de cubrir una necesidad podrían ayudarnos a salir de un apuro.

Post largo, pero merece la pena la lectura detallada; y ante cualquier duda consulta a tu óptico u optometrista de confianza.

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