No olvidéis las gafas de sol en verano
El verano es una época de calor, muchas horas de luz y, normalmente, jornadas de trabajo reducidas o incluso vacaciones. La playa y la montaña son destinos típicos de los periodos estivales.
En conjunto, nuestros ojos están sometidos a cantidades de luz superiores a las del resto del año. No es nada que nuestra constitución no pueda manejar pero si queremos asegurarnos de que no sufrimos lesiones a largo plazo por exceso de exposición de nuestros ojos a la luz solar. El exceso de exposición a la luz solar puede producir cataratas, lesiones en la mácula y quemaduras en la córnea, entre otras.
Las peores horas son entre las 11 de la mañana y las 2 de la tarde, cuando la intensidad de los rayos ultravioleta es mayor. Es en esas horad en las que es más conveniente utilizar gafas de sol para proteger nuestra salud visual o la de los nuestros (especialmente si son niños).
Lo que habitualmente denominamos gafas de sol puede entrar dentro de categorías muy diferentes, dependiendo del tipo de cristales que utilice. Independientemente de ello, lo importante es que planifiquemos la protección de nuestros ojos teniendo en cuenta los peligros que supone una exposición descontrolada.
Por último, la exposición a la luz solar no es la única que puede provocar lesiones en los ojos. Cualquier otra fuente de luz ultravioleta también. Por ejemplo, las cámaras y lámparas solares de bronceado artificial.
Fuente: Google News.


